Los fractales tan perfectos e inconclusos de la vida
El ego que no ve más allá de sus propios raciocinios
Se pierde los manjares que el alma le prepara
Son deliciosos
Pulidos
Finos
Perfectos
Manjares suculentos
Llenos de espejos perfectos
Unos altos, otros bajos
Unos redondos, otros cuadrados
Unos hermosos, otros sombríos
Cuan profunda te ves en ese espejo mi querida alma
Pareces todos, pareces uno
Pareces llena de todo y llena de nada
La pregunta de la infancia que regresa
¿Quién soy yo en medio de todas estas personas?
La respuesta dolorosa para la personalidad: Yo no soy nadie, yo no soy nada
Yo soy la que soy. Y la que soy no es, porque siempre cambia
Espejo inconcluso, espejo infinito
Amor para todos
Amor para el mundo
¡Espejos del mundo!
Perfección tejida, hecha vida
La mente no alcanza a tejer la perfección de la existencia
Seguimos siendo uno, que maravilla vivirte querida vida





